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martes, 22 de enero de 2008

Un Aplauso para Fama ¡a bailar!

Cuatro emite de lunes a viernes a las 15:30 Fama ¡a bailar!, un docu show musical basado en una academia de baile en el que los concursantes aspiran a ganar un master de un año en una escuela internacional. La principal peculiaridad de este programa es que, a pesar de ser un formato ideado para el prime time, los programadores de Cuatro lo han situado en el day time, en la sobremesa.

Los resultados de audiencia demuestran el buen funcionamiento de Fama, cuyo programa principal obtiene diariamente más de un 9% de share, más de un punto por encima de la media de la cadena (en torno al 8%). No ocurre lo mismo con la conexión en directo con la academia, que por el momento no alcanza el 5%. No obstante, estoy convencido de que su popularidad sería aún mayor si emitiese una gala semanal con público en directo en prime time.



Como otros muchos formatos que pueblan las parrillas de las cadenas españolas, Fama es una adaptación de Zeppelin TV para Cuatro del formato internacional Floor Filler, emitido en países como Suecia, Chile o Turquía. En Chile, la adaptación del formato mantiene un grafismo bastante similar al español y es emitido en el Canal 13:



En Europa, la versión más exitosa ha sido la de la cadena sueca TV3:



A partir de ahora, la versión española, además de ser emitida por Cuatro y por el canal Fama 24H en Digital+, también podrá ser seguida en Digital+ Móvil, plataforma disponible para los clientes de Vodafone.

Sin lugar a dudas, Fama responde a una fórmula multimedia muy flexible y con una gran capacidad para ser explotada en casi todos los rincones del mundo. Sin embargo, no aporta grandes novedades: incorpora una mecánica similar a la de Operación Triunfo al concurso de baile tradicional.

A lo largo de la historia de la televisión en España, hemos visto diferentes concursos musicales dedicados al baile. Uno de los más recordados es La juventud baila, sección incluida dentro del programa Aplauso, estrenado en junio de 1978. No os perdáis la actuación del amigo Francisco Pachón y su epiléptico baile (en torno al minuto 2:10):



Aplauso era un espectáculo dirigido al público joven que potenció el fenómeno fan, por lo que fue pionero en el acercamiento entre la televisión y la industria discográfica, de cuya alianza surgió una poderosa plataforma para el lanzamiento de nuevos "artistas". Entre ellos, por ejemplo, la inquieta Miriam Díaz Aroca...



Cada emisión de Aplauso tenía un coste aproximado de 12.000 euros, nada comparado, por ejemplo, con un concurso de baile de la televisión actual como ¡Mira quien baila!, cuya primera edición tuvo un presupuesto por capítulo de más de 312.000 euros.



Después de ver tanto vídeo de baile, tengo unas ganas enormes de mover el esqueleto. Lástima que yo no lleve la habilidad necesaria en la sangre. ¿Alguien me puede enseñar?

jueves, 20 de diciembre de 2007

Programar no es un juego de niños

Tele 5 es la cadena líder en términos de audiencia, manteniéndose por encima del 20% de share. Este éxito se debe, al menos en parte, a la debilidad de sus adversarios, en muchos casos provocada por la política de contratación agresiva del propio canal, arrebatándole de manera vil los programas de éxito a la competencia -el caso Aquí no hay quien viva escuece todavía en Antena 3-. No obstante, sería injusto no reconocerle sus méritos. Es el operador de televisión que ha mantenido una línea de contenido más coherente a lo largo de los últimos años. Ha apostado por una serie de géneros televisivos y le ha salido bien la jugada en la mayoría de los casos: reality games como Operación Triunfo, Gran Hermano o Supervivientes; programas de humor tras el informativo del estilo de El informal, Pecado Original, Camera Café o Escenas de Matrimonio -estos dos últimos responden a un formato híbrido a medio camino entre los espacios de "sketches" y las series de ficción-; y concursos como Allá tú o Pasapalabra en la franja de access prime time -peor suerte corrieron concursos anteriores como El Legado o La Quinta Esfera, títulos de los que probablemente nadie se acuerde, excepto yo que trabajaba en el segundo de ellos-.



Si a todo esto le añadimos la buena acogida ocasional de otros géneros que no son habituales en su parrilla, como es el caso de la telenovela Yo soy Bea, su oferta se convierte en un fortín difícil de derribar. Además, Tele 5 cuenta con la fortuna de tener caballos ganadores tanto en la plantilla titular como en el banquillo para los horarios de máxima de audiencia, de tal modo que no se puede afirmar que haya un suplente, sino titulares que se alternan. Este es el caso de Escenas de Matrimonio y Camera Café. Intercambiando ambos programas, los programadores consiguen no "quemar" los formatos.



Estrategia similar ha intentado emplear Tele 5 con Pasapalabra y Allá tú. Durante un tiempo, corrían rumores de que iban a ser canceladas las emisiones del primero de ellos por no llegar a los niveles de audiencia del segundo. Sin embargo, Pasapalabra obtuvo el pasado viernes un 18,9% de cuota de pantalla, mientras que a Allá tú no le ha sentado nada bien el regreso, dado que apenas superó el 17% en su primera emisión de la nueva temporada, descendiendo el miércoles por debajo de los dos millones de telespectadores con un 15,6% de share. ¿Necesitarán dar pronto un buen premio para conseguir promoción en los medios e incrementar su audiencia?



Pasapalabra se despide de la parrilla diaria de Tele 5 y pasa al fin de semana, al menos por el momento, habiendo cumplido de sobra su papel: sustituir a Allá tú durante el merecido descanso de Jesús Vázquez. Una de las claves de este formato es la competición entre dos parejas formadas por un concursante y un acompañante famoso. El recurso a las caras conocidas es un reclamo habitual en televisión para llamar la atención del telespectador.



Son muchos los concursos que a lo largo de la historia de la TV han recurrido a personajes famosos. Especial nostalgia despierta un espacio que, además de contar con participantes populares, tenía como protagonistas a niños, cuyo principal valor es su potencial para despertar la empatía del telespectador.

Juego de niños comenzó a emitirse en Televisión Española el 5 de marzo de 1989. Al igual que en Pasapalabra, los participantes estaban agrupados en dos parejas, integradas por un personaje popular y un concursante anónimo. El objetivo era adivinar aquello que niños de entre 5 y 10 años explicaban en un vídeo de una forma un tanto peculiar. El programa se extendía durante media hora y tenía como premio "simbólico" unas estatuillas de la mascota del programa: el "gallifante". Al frente del espacio se situaron presentadores como Amparo Soler Leal, Ignacio Salas, Tina Sáinz y Javier Sardá. Asistieron al concurso caras que hoy todavía son muy conocidas, como la de Constantino Romero, cuya voz es actualmente incluso más familiar que su bigote y su calva.



Un formato como éste seguro que podría estar presente en las parrillas de las cadenas con un mero lavado de cara. ¿Por qué no recuperarlo? Además, las posibilidades creativas que abre Internet darían mucho juego en este programa: estoy seguro de que muchos padres estarían dispuestos a facilitar vídeos online en los que sus hijos sean quienes expliquen el concepto a adivinar por los concursantes.



Aprovecho este post para agradecer a José Luis Orihuela que me haya incluido entre los 40 blogs a seguir durante 2008. Espero no defraudar y seguir disfrutando con Telebloguero como si fuera un "juego de niños".

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Adivine su vida

La televisión de hoy bebe de los formatos de la televisión de ayer. Una de las fórmulas más empleadas para innovar en TV consiste en tomar elementos de títulos pasados para combinarlos con nuevas herramientas en los programas del presente.

En 1960, Televisión Española estrenó el programa Adivine su vida, un concurso presentado por Federico Gallo en el que tres panelistas, con los ojos vendados, tenían que adivinar la profesión del invitado haciéndole preguntas que sólo podían ser respondidas con un "Sí" o con un "No". El formato original, del que parte la adaptación española, comenzó a emitirse en la cadena norteamericana CBS en 1950, antes incluso de que la televisión llegara a España (1956). El título del programa era What's my line? y a él acudieron personajes tan "surrealistas" como Salvador Dalí...



¿Qué ocurriría si sustituyéramos a los tres panelistas por un humorista famoso? ¿Y si el invitado contestara con un "sampler" con voz electrónica en vez de hablando? Quizá Buenafuente, antes en Antena 3 y ahora en La Sexta, tenga las respuestas...



¡Esto sí que es surrealismo! Si Dalí viviera para verlo...

martes, 27 de noviembre de 2007

Qué me dices del tomate

Uyuyuyuyuyyyy... Dicen que el programa de Tele 5 Aquí hay tomate ha vuelto a sus orígenes: sintonía, logotipo, color rojo, humor... ¿Para qué? ¿Como estrategia para venderlo y relanzarlo? La verdad, siempre me ha parecido un programa muy atractivo desde el punto de vista de la realización, pero una bazofia en lo que se refiere al contenido.

El tomate de los inicios era tan criticable como el de hoy, por lo que no veo ningún valor añadido en eso de volver "a los orígenes". El guión sólo buscaba mantener al telespectador enganchado a la pantalla con continuos cebos que adelantaban supuestas exclusivas ¡de escándalo! "Sólo durante la publicidad", "A continuación, en Aquí hay tomate...", "Tras la publicidad...", "Enseguida volvemos..." ¿Y qué ocurría tras 20 minutos de anuncios? Pues que sólo te mostraban lo que ya te habían adelantado en el cebo anterior. Eso sí, la sintonía del "toma que toma" original era mucho más divertida que las de las últimas ediciones.



Aquí hay tomate comenzó a emitirse en marzo de 2003 y era producido por Salta, la división de entretenimiento de Atlas, cuyo capital pertenece a Tele 5 al 100%, por lo que puede hablarse de una producción interna. Debido a una nueva política iniciada por Paolo Vasile en 2006, la cadena comenzó a delegar la producción de algunos espacios en productoras "de confianza"; es decir, empresas en teoría "independientes", algunas de ellas vinculadas a anteriores empleados de Tele 5, en las que tenía un porcentaje del accionariado. Éste es el caso de Aquí hay tomate, que pasó a ser producido por Hormigas blancas, la productora de los directores del espacio -Óscar Cornejo y Adrián Madrid-, hoy renombrada como La fábrica de la tele.

Si la memoria no me falla, el tomate de los inicios era aquél que perseguía a Julián Muñoz y a la Pantoja, ya estuviesen por las calles de Marbella o paseando en coche de caballo por el Rocío. ¡Qué tiempos aquellos en los que el amor y la felicidad acompañaban al ex-alcalde y a la tonadillera! Dulces sueños sólo empañados por la presencia de reporteros con incómodas preguntas...



Y garantizo que la memoria no me falla... Era el verano de 2003 y yo trabajaba en Tele 5, en un concurso de televisión llamado La quinta esfera -presentado por Jorge Fernández, hoy conductor de la exitosa Ruleta de suerte en Antena 3-. Como auxiliar de producción que era, a menudo me encargaba de llevar la cinta máster con el programa del día a la videoteca, para que desde allí la hicieran llegar a los responsables de la emisión. Por cierto que, justo al lado de la videoteca, en el estudio 6, se realizaba en directo Aquí hay tomate, en el mismo set que Salsa Rosa y justo enfrente del decorado de Gran Hermano. Uno de esos días, cuando me dirigía a la videoteca, ¡cáspita!, me encuentro con Julián Muñoz e Isabel Pantoja saliendo de un taxi y entrando en el edificio de Informativos, donde se encuentra la oficina del consejero delegado, el señor Vasile. Era evidente lo que iban a pedir... un sofrito de tomate.

Entre las virtuosas aportaciones que se atribuyen a Aquí hay tomate está la de renovar los magacines del "corazón" añadiéndoles un toque de humor, un estilo desenfadado y mucha cara dura. Sin embargo, el programa realmente pionero en este aspecto, y del que en gran parte bebe el tomate, es ¡Qué me dices!, producido por Globomedia, presentado por Belinda Washington y Chapis, y emitido en la sobremesa. Este espacio llegó a Tele 5 como parte del paquete de reformas emprendidas por Maurizio Carlotti para lavar la imagen de la cadena tras la salida del consejero delegado anterior, Valerio Lazarov -Mr. Zoom para los amigos-.



Él éxito en televisión es fugaz, demasiado. Los programas que hoy triunfan, los formatos más vendidos a cadenas de todo el mundo y los presentadores más aclamados, acaban desapareciendo tras una etapa de esplendor y otra de caída. ¡Qué me dices! se estrenó en julio del 95 y concluyó el 12 de julio de 1998 tras tres años en antena y 775 emisiones. Antes de ser retirado de la parrilla, pasó de ser un espacio diario a emitirse tan sólo los sábados y domingos. Esta práctica es muy habitual en programación: si un programa es semanal y no funciona, antes de darle un "merecido descanso eterno", se cambia de día; si es un programa diario y no alcanza el share deseado, es recluido en el fin de semana.

A pesar de que Aquí hay tomate sufre ya cierto desgaste, sigue manteniendo unos índices de audiencia excelentes: su cuota de pantalla permanece en torno al 22%, por encima de la media de Tele 5, que es líder con un share ligeramente superior al 20%. No obstante, sin lugar a dudas, llegará el momento en el que tomate corra la misma suerte que ¡Qué me dices!, engullido por otro programa del "corazón", Extra Rosa, que inició su andadura en el verano de 1997 en Antena 3 de la mano de Ana Rosa Quinta y Rosa Villacastín, quienes imprimieron a la "información rosa" un tono más serio y elegante. En cualquier caso, ya se encargaron otros de ponerle la nota de humor al programa con sus parodias...